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En 1998, la selección de Francia conquistaría su primer copa mundial de fútbol, y Zinedine Zidane fue la gran figura del equipo. Además, la final fue, sin dudas, soñada: marcó dos de los tres goles del triunfo 3-0 ante Brasil. Sin embargo, ese momento tan importante para él, su familia y todo un país, no fue vista por su padre.

De acuerdo a lo que indica Smaïl Zidane, de 81 años, en una autobiografía publicada en Francia, el progenitor del Monje Blanco no pudo asistir al Stade de France ni ver por televisión la final, puesto que tenía que cuidar a su nieto Luca, que había nacido dos meses antes del inicio del torneo.

“Había mucha gente en el salón, el ambiente estaba animado. Todos querían animar a Francia, hacer una fiesta con pan kabil que yo había preparado para la ocasión. Yo salí al jardín con Luca en los brazos. Era verano y me senté en una silla para arrullar a mi nieto que dormía como un ángel. Creo que esa noche fui el único del barrio que no vio el partido”, aseguró.

Su hijo Noureddine, hermano de “Zizou”, le avisaba sobre los goles que marcó el futbolista que actualmente dirige al Real Madrid. “No podía apartar la mirada de Luca. Y, sin querer, mis labios le murmuraban: ‘Ah, tu padre, tu padre,…’”, relata Smaïl en el libro denominado “Sur les chemins de pierres” (Por los caminos de piedra).

 

Resumen de la final de Francia 98′: